Recomendaciones para descongelar apropiadamente la carne de cerdo

La carne de cerdo es una de las que más se consume en el mundo. Hoy en día tiene muy poca grasa, gracias a los avances logrados en la genética, la crianza y la alimentación.

 La domesticación de marranos (cerdos jóvenes) para la alimentación data desde cerca del año 7000 A.C. en el Medio Oriente, señala el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) en su portal (https://www.fsis.usda.gov/wps/portal/informational/en-espanol/hojasinformativas/preparacion-de-las-carnes/inocuidad-carne-de-cerdo/inocuidad-de-la-carne-de-cerdo).

“Sin embargo, existe evidencia de que el hombre de la Edad de Piedra comía carne de jabalí, el antepasado de los cerdos de hoy, y la receta de cocina, para carne de cerdo, más antigua que se ha preservado hasta la actualidad proviene de la China y tiene por lo menos 2000 años de existencia”, agrega.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos además ofrece recomendaciones sobre la descongelación inocua de la carne de cerdo. Sostiene que se puede descongelar de tres maneras: en el refrigerador, en baño de agua fría (en una bolsa impermeable de plástico herméticamente cerrada) y en el horno de microondas. “Nunca descongele sobre el mostrador o en otros sitios”, afirma.

Lo más conveniente es planificar de antemano a fin de que se pueda descongelar la carne en forma inocua en el refrigerador. Una vez descongelada con este método, la carne de cerdo se mantendrá inocua por un plazo de 3 a 5 días antes de cocinarla. “Si durante este plazo usted decide no utilizar la carne de cerdo, ésta se puede volver a congelar sin riesgo sin necesidad de cocinarla previamente”, señala.

Cuando se descongela en el horno de microondas, la carne de cerdo se debe de cocinar inmediatamente porque algunas partes de la carne pueden haberse comenzado a cocer durante la descongelación por microondas, sugiere USDA. “No se recomienda guardar alimentos parcialmente cocidos para utilizarlos después porque las bacterias que podrían estar presentes pueden no haberse destruido.  Los alimentos descongelados en el horno de microondas o por el método de agua fría se deben de cocinar antes de volverlos a congelar porque pueden haberse mantenido a temperaturas por encima de 40 ºF (4.4 °C)”, sostiene.

De acuerdo con USDA, la carne de cerdo congelada se puede poner a cocinar sin riesgo alguno, ya sea en el horno regular, sobre la hornilla o en la barbacoa, sin que se necesite descongelarla primero. Sin embargo, el tiempo de cocimiento será aproximadamente un 50% más largo. Use un termómetro para alimentos para verificar la cocción adecuada. No cueza la carne de cerdo congelada en una olla eléctrica de cocción lenta.

¿Qué son los ovoproductos?

Actualmente, en países como España existe una norma que obliga a restaurantes y otros establecimientos que expenden comidas hechas a partir del huevo, a utilizar ovoproductos para minimizar al máximo el riesgo sanitario.

Los ovoproductos son derivados del huevo tras su procesado, para eliminar cualquier riesgo sanitario, alargar la vida útil y/o facilitar el manejo del huevo en las industrias alimentarias.

Los países de la Unión Europea fueron los primeros en utilizar este tipo de productos. Por eso, la UE establece entre sus normas que la tecnología en la fabricación de ovoproductos mantenga las propiedades del huevo.

El desarrollo tecnológico es fundamental, pues procesos como pasterización, secado, presión, ultrasonidos, campos de pulso eléctricos, ondas electromagnéticas, radiofrecuencia y cavitación, entre otros, además de las técnicas de envasado aséptico, han contribuido a que los ovoproductos no solo estén en el comercio, sino también en hogares.

Se explica que su composición y características físico-químicas son muy distintas. Todo depende de la materia prima de origen, su procesado y los ingredientes y aditivos que se le incorporen.

La gama de ovoproductos es muy amplia y se clasifica según distintos criterios: por sus componentes, por su forma física y tratamiento, por su modo de empleo y por la duración de su vida comercial.

Referencias: (https://www.inovo.es/que-son-los-ovoproductos/)

( https://www.inprovo.com/huevo-y-ovoproductos/que-son-los-ovoproductos/)

Cómo saber si un huevo está fresco

Un huevo tiene su máxima calidad y frescura en el momento de la puesta. Uno muy fresco tiene una clara consistente y una yema con silueta de semiesfera.

Países como los de la Unión Europea tienen normas en cuanto a la comercialización del producto, haciendo énfasis en la calidad de la cáscara, de la clara y de la yema.

Durante su almacenamiento el huevo pierde agua y esta es sustituida por aire. Cuando la evaporación de agua es mucha, el aire ocupa más espacio, lo que provoca que el huevo sea capaz de flotar al ponerlo en un recipiente con agua.

Esto es un signo claro de que el producto perdió su frescura, un proceso de deterioro que tiene que ver con las condiciones de conservación del mundo, como humedad y temperatura de almacenamiento.

La pérdida de agua incide en la pérdida de consistencia de la clara. Esto incide también en la yema y en la cáscara, la cual con solo tocarla puede romperse.

Cuando se quiebra un huevo para prepararlo, si no está fresco la yema se muestra aplastada, sin flotar sobre la clara. Eso puede ocasionar que la yema se riegue durante la preparación o al momento de servirlo para comer.

Aunque un huevo poco fresco (a menos de que al cascarlo presente mal color y olor) puede consumirse, pero se recomienda que se cocine muy bien a fin de poder eliminar cualquier posible agente contaminante.

Se recomienda guardar los huevos en la nevera para demorar su deterioro y garantizar su frescura por más tiempo.

Referencia (http://www.institutohuevo.com/que_es_un_huevo_fresco/#1501002266180-cedf4a08-f8e5)

El huevo, sin duda uno de los mejores alimentos

El instituto de Estudios del Huevo (www.institutohuevo) asegura que el huevo es uno de los alimentos más completos, por su gran cantidad de nutrientes, pocas calorías y una composición de grasa saludable.

Asegura en su investigación, que el huevo es un alimento altamente proteico, con proteínas de la mejor calidad, con aminoácidos esenciales, los cuales el cuerpo humano no puede fabricar y sí pueden obtenerse del huevo. Además, tiene casi todas las vitaminas y minerales como hierro, fósforo y selenio.

En cuanto a su inclusión en la dieta, se considera que dos huevos es una ración perfecta para un adulto, pues aporta proteínas de alto valor biológico y de fácil asimilación por parte del organismo. Esta ración representa el 7% de las calorías diarias necesarias. El huevo, además de ser nutritivo, es un alimento de bajo costo, fácil de preparar y de digerir.

El huevo es un alimento libre de carbohidratos. Sus grasas son principalmente mono y poliinsaturadas y no aumenta el riesgo en enfermedades cardiovasculares. Este alimento también contiene antioxidantes como el selenio, vitamina E, ácido fólico, colina y carotenoides.

Los huevos deben producirse en granjas de gallinas registradas y controladas por autoridades y personal competente a fin de garantizar su calidad y que el producto no represente riesgos para la salud.

Con información del Instituto de Estudios del Huevo (http://www.institutohuevo.com/preguntas-frecuentes/)

Los diabéticos tienen en el pollo a un aliado

El pollo es uno de los alimentos más consumidos en el mundo. Su alto contenido de proteínas, la relativa facilidad para su crianza y producción, su costo y fácil digestión lo han convertido en el centro de muchos regímenes alimenticios, los cuales van desde dietas para bajar de peso, hasta para pacientes con condiciones específicas.

La diabetes es una de las enfermedades que más dramáticamente crecen anualmente en el mundo. Según la última estimación publicada por la Organización Mundial de la Salud (https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/diabetes), esta enfermedad será la séptima causa de muerte en 2030, debido a que la prevalencia de la misma ha aumentado en más de cien millones de personas desde 1980 hasta la fecha. El mismo organismo recomienda incrementar la actividad física y mejorar la alimentación para tratar de disminuir su aparición.

El pollo, preparado sin piel y sin aceites añadidos, y, en lo posible, con la menor cantidad de sal posible, es uno de los alimentos fundamentales en los regímenes para controlar la glucosa en la sangre, debido a su alta cantidad de proteínas. En el caso de un niño diagnosticado con diabetes, los alimentos de alta densidad nutricional, como la carne de pollo, ayuda también al crecimiento del infante.

En los adultos, las grasas insaturadas ayudan a proteger el corazón de los diabéticos y a normalizar la hipertensión y el colesterol. Según el sitio cubahora.cu (http://www.cubahora.cu/blogs/cocina-de-cuba/el-pollo-en-la-alimentacion-del-diabetico), los muslos de pollo ayudan a combatir la enfermedad, pues son ricos en zinc.

Asimismo, es necesario extremar las medidas sanitarias a la hora de manejar la carne de pollo. Cuidar que la pieza esté congelada al momento de comprarla, que no presente manchas de ningún color en la piel, sino un color uniforme y que no tenga mal olor. Los utensilios que se usan para prepararlo en crudo no deben ser los mismos que se utilicen para su consumo, con el fin de evitar la contaminación cruzada.