Manejo del riesgo: más vale prevenir que luego tener que curar

Todos los integrantes de una empresa deben estar involucrados, de una forma y otra, en el manejo de los riesgos que pueden afectar a la organización. Los riesgos operativos, de mercado y recursos humanos, financieros, entre otros, forman parte del quehacer de las compañías. Sin embargo, su manejo acertado o no es lo que hace la diferencia.

Si bien todos en la estructura empresarial tienen que ver con esta materia, el mayor peso de esta área de acción lo tienen la junta directiva y los cuadros gerenciales.

El manejo de riesgos es un enfoque de gobierno de la empresa, estructurado y coordinado, que abarca toda la organización con la finalidad de identificar, cuantificar, responder y vigilar las consecuencias de eventos potenciales.

Tradicionalmente el tema de los riesgos siempre se asoció a la parte financiera, pero con el pasar del tiempo las compañías descubrieron que los riesgos se presentan en toda la estructura corporativa.

De esta manera, surgió la herramienta de la Gestión de Riesgo Empresarial (GRE) como un enfoque más amplio para manejar los riesgos y oportunidades que afectan la creación o cuido del valor de la organización.

En este sentido, la gerencia es la que tiene la responsabilidad principal para identificar y manejar los riesgos, implementando la GRE con un enfoque estructurado, consistente y coordinado.

Por su parte, a la directiva de la empresa le corresponde la responsabilidad general de vigilar los riesgos para estar seguros de que son manejados dentro de un nivel aceptable.

Esta gestión requiere contar con un plan, el cual deberían tener todas las empresas, pues garantiza poder defenderse de riesgos internos y externos.

Sin duda, los riesgos son un dolor de cabeza para las compañías. Se pueden presentar en cualquier momento causando desequilibrios en algunos de los procesos que se llevan a cabo. Asimismo, estos problemas pueden alterar el normal funcionamiento dentro de la empresa.

El tratamiento y control de los riesgos debe ser, entonces, abordado afincándose en la parte de la prevención y la detección. Esta última persigue abordar el problema eficiente y eficazmente para minimizar el impacto y consecuencias negativas del evento si llega a presentarse.

En el manejo del riesgo más vale prevenir que luego tener que curar.

Referencias:

https://www.piranirisk.com/es/blog/conozca-la-importancia-de-la-gestion-de-riesgos-dentro-de-las-empresas

https://iaiperu.org/preguntas-frecuentes/ique-es-la-gestion-de-riesgo-empresarial-gre-y-que-funcion-cumple-auditoria-interna-en-la-misma/

Líder: ¿cuál de tus dos yos te controla?

David Somoza Mosquera

¿Un líder nace o se hace? Quizás esta sea una de las interrogantes más comunes en el mundo de los negocios. Si bien algunas personas ya tienen ciertos rasgos incorporados desde el nacimiento, la realidad es que cualquiera puede ocupar un rol de liderazgo. La cuestión yace en el cómo. Y la verdad es que un líder nunca lo es por casualidad: nace y se hace una figura, casi imprescindible, en una empresa.

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Cuando un líder se siente “impostor”

David Somoza Mosquera

No siempre los líderes exitosos tienen una alta autoestima o son cien por ciento seguros de sí mismo. Y aunque cueste creerlo, en algún momento de sus carreras pensaron que sus triunfos eran producto de la suerte y no gracias a sus habilidades y capacidades. Peor aún, llegan hasta considerar que son un fraude y, por lo tanto, serán descubiertos y todo lo que habían construido se derrumbará.

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Gestionar los equipos, incluso a remoto

David Somoza Mosquera

A dos años de la pandemia si bien los empleados han comenzado a regresar -algunos con cierta resistencia- a sus puestos de trabajo de manera presencial, hay prácticas que, por un buen tiempo, sino para siempre, continuarán implementándose, como lo es el teletrabajo. De hecho, en el modelo laboral híbrido trabajar desde la casa algunos días a la semana tiene su espacio garantizado.

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El líder transaccional genera motivación y entusiasmo

La literatura empresarial se ha volcado a definir los tipos de líderes, según sus habilidades y capacidades. Uno de estos es el líder transaccional que si bien siempre ha existido en las compañías, es en 1978 cuando el especialista James MacGregor Burns teoriza por primera vez sobre las características de este modelo de liderar equipos.

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Liderazgo adaptativo: listos para los cambios

David Somoza Mosquera

Los cuadros ejecutivos y directivos tienen que ser los mejores líderes, pues su conducción resulta clave para los buenos resultados de la empresa. En ese sentido, el pensamiento adaptativo juega un rol muy importante por parte de quienes tienen la responsabilidad de encabezar las compañías, ya que provee un marco adecuado para ayudar a los líderes a anclar sus pensamientos en situaciones de cambio.

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Los 5 liderazgos que las empresas necesitan hoy

David Somoza Mosquera

¿Cómo son los líderes que las empresas necesitan? Una de las respuestas la ofrece la firma Verne Future Mindset que, a finales de diciembre de 2021, presentó su estudio “5 perfiles del nuevo liderazgo 2022”. Si bien está enfocado en Perú, los hallazgos son aplicables a cualquier país, pues ponen en blanco y negro un tema ampliamente debatido en el mundo de los negocios: habrá un antes y un después en el estilo de liderazgo que se imponga en las empresas tras la pandemia y para esto tienen que estar preparadas.

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El liderazgo transformacional para impulsar los cambios

Se ha escrito mucho sobre la importancia de los líderes en las empresas para que puedan operar mejor y alcanzar sus objetivos estratégicos. Sin embargo, los cambios radicales en el ámbito de los negocios producidos por los avances de la comunicación y la tecnología han generado nuevos tipos de liderazgo que rompen paradigmas.

En esta dirección surge el liderazgo transformacional, que consiste en una forma de hacer las cosas, una filosofía que impulsa cambios a lo interno en las empresas.

El liderazgo transformacional tiene un impacto muy positivo sobre la cultura de las empresas, pues actúa como una motivación para arraigar el cambio dentro de los valores de la compañía.

El concepto de esta manera de liderar fue acuñado por la eminencia en materia de liderazgo, James Macgregor Burns, quien aseguró que el liderazgo transformacional lo poseen ciertos individuos cuya visión y personalidad es más fuerte que el resto de las personas de las organizaciones.

Según Macgregor, este liderazgo se da cuando los líderes y sus seguidores se ponen de acuerdo para trabajar juntos y avanzar en conjunto a un nivel de motivación superior.

Desde 1978, el liderazgo transformacional es considerado por entendidos y empresas como el verdadero liderazgo. Y es que la aplicación de este tipo de liderazgo ha demostrado con creces ser una garantía para lograr la eficacia y el buen funcionamiento de todas las áreas de las empresa y los equipos de trabajo.

El liderazgo transformacional está íntimamente ligado a la satisfacción, efectividad y motivación de todas las personas que participan en procesos de cambio dentro de las compañías.

El líder organizacional sabe escuchar a los colaboradores, toma en cuenta sus opiniones y ayuda a los demás, con lo que genera la comunicación efectiva y clara sobre los objetivos de la empresa y lo que ella espera de su gente. Esto se traduce en compromiso para lograr todos juntos los objetivos fijados con mejores resultados para la organización.

El liderazgo transformacional ha sido clave para navegar y llegar a buen puerto en medio de la globalización que impone una gran competencia por los mercados y los consumidores leales y potenciales.

Referencias:

https://www.bizneo.com/blog/liderazgo-transformacional/

https://www.ie.edu/es/exponential-learning/noticias-eventos/noticias/la-importancia-del-lider-transformacional-para-tu-organizacion/

¿Existe un liderazgo a la medida?

El mundo empresarial enfrenta ahora más que nunca la presencia de grandes y profundos cambios internos y externos, en parte por el impacto que ha tenido la pandemia y las expectativas en la era post covid-19, que ya ha iniciado en países donde han avanzado los planes de vacunación.

Para afrontar, entonces, estos retos se requieren de líderes con cualidades y habilidades muy específicas, capaces de asumir los nuevos y continuos desafíos.

La respuesta a estos tiempos, también signados por constantes innovaciones tecnológicas, son los líderes exponenciales, quienes están bien conscientes de los cambios y cómo afrontarlos con valentía y determinación.

Se trata de personas que buscan el progreso de sus empresas y equipos de trabajo, pero que no descuidan la posibilidad de crear un mundo más incluyente y equitativo.

Son líderes apareados con la transformación digital, especializados en la parte del manejo de la tecnología digital como herramienta indispensable de cambio en las compañías.

Además, están capacitados para resolver problemas pequeños y grandes con un conocimiento general de todas las tecnologías y su aplicación en las distintas industrias existentes.

En esa dirección, el líder exponencial aplica un enfoque especializado en la orientación de la empresa dado su carácter innovador y descubridor de nuevas ideas a través de procesos de imaginar y experimentar creativamente.

Este tipo de líder se caracteriza por ser humanista, innovador, empático y futurista. En esto último, presentan la particularidad de construir el futuro que ellos mismos escogen dadas sus condiciones de visionarios y capaces de imaginar el futuro ideal con ambición y optimismo para conseguirlo.

Y es que los lideres exponenciales están abiertos a explorar lo desconocido, considerando el futuro como una extensión natural del presente. Esto implica que necesitan hacer preguntas abiertas y asumir posibilidades.

Referencias:

https://intrategia.com.mx/blog/2021/03/01/liderazgo-exponencial-y-su-importancia-para-los-nuevos-desafios/

https://psicotecnicos-net.com.ar/mundo-psicotecnico/que-es-el-liderazgo-exponencial/

Modelo de negocio del mundo globalizado exige líderes bien formados

En los últimos años se han establecido claras diferencias entre un jefe y un líder. Mientras el primero se rige por valores más tradicionales, el segundo responde a nuevas necesidades a la hora de dirigir un equipo de personas. Es innovador, se centra en las personas, inspira confianza y lo transmite a todo su equipo.

Existen distintos enfoques acerca de si un líder tiene sus habilidades de forma innata o si, por lo contrario, las desarrolla a lo largo de su vida.

El autor estadounidense Stephen R. Covey señala en su libro “Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva” que se puede aprender a ser un buen líder, y que la clave se fundamenta en el equilibro entre el estímulo (la formación que reciba cualquier individuo) y la respuesta, que es el aprendizaje.

Independientemente de si una persona posee un don natural para liderar, resulta clave desarrollar y potenciar las habilidades que puedan llegar a convertir a cualquier persona en un verdadero líder.

Las empresas globales con distintas áreas funcionales y niveles son cada vez más habituales en este mundo globalizado; por ello es vital adquirir los conocimientos necesarios para triunfar en este modelo de negocio.

La movilidad geográfica es más que un beneficio extra que algunas multinacionales ofrecen a sus trabajadores, puede ser una oportunidad para dotarles de nuevos conocimientos, aprender otras formas de organización, entender diferentes formas de cultura empresarial. Lo mismo ocurre con la movilidad entre departamentos.

La intuición no basta para identificar el talento de liderazgo, siempre hay que apoyarse en datos que den más certeza. Investigaciones indican que los líderes con puntuaciones altas en capacidad intelectual, motivación, competencia social y emocional y la capacidad de navegar por el cambio estaban predispuestos a convertirse en líderes superiores más rápido que aquellos con calificaciones más bajas en estos factores.

Alimentación Balanceada Alibal, presidida por David Somoza Mosquera, está consciente la necesidad de fomentar el liderazgo en la organización. Con el programa de Formación y Desarrollo personal, la compañía realiza cursos para desarrollar las habilidades del equipo supervisorio en el área del mejoramiento para el desempeño laboral. Con esto desarrollan su propio potencial con el apoyo de otros líderes de la empresa, con formaciones que considera fructíferas y que incentivan el trabajo bien hecho.