La carne magra de cerdo puede ser efectiva para prevenir la demencia

La carne de cerdo fresca y magra contribuye a mejorar la función cognitiva y, por ende, a prevenir la demencia, según un estudio realizado recientemente por científicos australianos y publicado en la revista Nutrients.

La investigación se realizó durante ocho semanas. Contó con 35 participantes entre 45 y 80 años de edad con riesgo de enfermedad cardiovascular. A ellos se les sometió a la dieta Med Pork, dieta mediterránea complementada con tres raciones semanales de carne de cerdo magra y fresca. También se les incrementó el consumo de legumbres, frutos secos, semillas, mariscos y aceite de oliva.

Al cabo de dos meses, los resultados demostraron que con esa dieta los pacientes tuvieron un mayor rendimiento en el dominio cognitivo de la velocidad de procesamiento.

Estos beneficios se consiguen, principalmente, en la carne de cerdo capa blanca y sus derivados, los cuales poseen muy buena calidad nutricional, buen sabor y digestión. Entre sus propiedades nutricionales están que aporta proteínas de alto valor biológico, minerales como hierro, potasio, zinc y fósforo, vitaminas y otros que son necesarios en etapas de crecimiento y desarrollo, buena salud cardiovascular y del sistema inmunitario.

El aporte de grasa también ha sido reducido, básicamente, por la optimización nutricional de los alimentos, los cuales están compuestos mayoritariamente por cereales (cebada, trigo y maíz) y por harina de soja, que actualmente no supera el 10% de la dieta de los cerdos. Esto contribuye a que se reduzca drásticamente la llamada “grasa mala” y prevalezca la grasa insaturada (“buena”) en el producto final.

Los productos derivados de la carne magra de cerdo también se han ido mejorando con el paso del tiempo, reduciendo la grasa y la sal añadidas. En los últimos años, los avances en este sentido han repercutido en favor de los consumidores intolerantes al gluten y a la lactosa, por ejemplo, ya que muchos de los derivados que se consiguen en el mercado están libres de ellos.

Referencias ( https://www.agrodigital.com/2019/10/18/la-carne-de-cerdo-contribuye-a-mejorar-la-funcion-cognitiva/ )

http://sennutricion.org/media/Docs_Consenso/GRecomenda_cerdo_carneblanca.pdf

La innovación, el desafío de las empresas ante un mundo globalizado

DAVID SOMOZA MOSQUERA

Al final, el objetivo de cualquier empresa debe ser integrar la innovación a la organización y que no sea un proceso aislado o un hecho excepcional. Además, deben estar preparadas para enfrentar problemas culturales, sociales y económicos que pueden aparecen en el camino.

Leer más en: https://www.hispanopost.com/la-innovacion-el-desafio-de-las-empresas-ante-un-mundo-globalizado

¿Qué son las “pechugas de madera”? Conoce cómo son

Las llamadas “pechugas de madera” en pollos no afectan la salud del consumidor, pero sí la experiencia de éste a la hora de comerla, pues su consistencia, una vez cocida, es más gomosa y dura que la tradicional pechuga de pollo.

Expertos calculan que, por ejemplo, en Estados Unidos, actualmente hasta un 25% de la producción de aves pueden sufrir de este síndrome, mientras que en Europa 7% de ejemplares pueden presentarlo.

La “pechuga de madera” se relaciona con el tamaño del pollo y con la velocidad con la que se le engorda en los sistemas de producción. La causa exacta tanto de la pechuga de madera, como de otras anomalías como las estrías blancas y la miopatía pectoral profunda, no se han determinado aún, por lo que las investigaciones continúan.

Unas aproximaciones aseguran que se relaciona con un suministro inadecuado de sangre a los tejidos. El síndrome ocurre en unos momentos y en una extensión diferente, sobre todo cuando el grado de lesiones musculares excede la capacidad de reparación.

Ya los investigadores están moviéndose en varias direcciones (la selección genética es una de ellas) para tratar de determinar tanto el origen como la manera de prevenir estas afecciones que si bien no representan riesgos para el consumo humano, inciden directamente en la calidad del producto, lo cual, a su vez, repercute negativamente en el público que compra las pechugas de pollo y, al encontrar que no  son tersas y suaves, no vuelven a consumirla.

“Las pechugas de madera” tampoco se relacionan con ninguna infeccioso o agente patógeno, pero si tiene alerta a los engordadores de pollos a fin de reducir lo más posible que aparezca la misma, para mantener la calidad de los productos.

Referencias

(https://gastronomiaycia.republica.com/2017/06/20/sindrome-de-la-pechuga-de-madera/ )

(https://avicultura.com/las-pechugas-de-madera-un-problema-no-vinculado-a-alguna-infeccion/).

El huevo: un alimento popular pero poco conocido

La disponibilidad del huevo durante todo el año, su alto poder nutricional y su versatilidad para cocinarlo, lo convierte en un alimento que no puede faltar en las mesas.

Pese a su popularidad en todo el mundo, hay aspectos poco conocidos. El portal Okdiario.com (https://okdiario.com/curiosidades/dia-mundial-del-huevo-12-curiosidades-sobre-huevo-que-no-conocias-3197205), reúne alguna de ellas.

– Los huevos marrones son más caros que los blancos

Esto ocurre porque las gallinas que los ponen son de razas físicamente más grandes que las que ponen huevos blancos. Debido a que las gallinas más grandes necesitan más comida, los granjeros tienen que gastar más en alimento.

– El grosor de la cáscara está relacionado con la edad de las gallinas

Las gallinas jóvenes ponen huevos con cáscaras más duras, las viejas ponen huevos con cáscaras más delgadas. Este grosor se producirá independientemente de la raza de gallina o del color del huevo.

– El color de la cáscara no indica ventajas nutricionales

Las diferencias en el color de la cáscara del huevo se deben únicamente a la genética de la ponedora. Por lo tanto, si una gallina azul se cría en las mismas condiciones que una gallina blanca, no habrá diferencia en la nutrición o el sabor entre los huevos de diferentes colores.

– El color de la yema sí indica ventajas nutricionales

Las yemas de huevo variarán en color, desde amarillo pálido a naranja intenso hasta un rojo brillante, basado en la dieta de la ponedora. Las gallinas criadas de manera no industrializada comen alimentos más variados, desde insectos hasta pastos, producen huevos con yemas de colores más intensos. Las gallinas convencionales alimentadas con granos producirán yemas amarillas más ligeras

-Todos los huevos comienzan de blanco

A pesar de las diferencias de color en la madurez, todos los huevos comienzan siendo de color blanco en su desarrollo.

-La yema y la clara tienen la misma proteína

Este dato puede sorprender aquellos que para ejercitarse toman claras de huevo pensando que estas tienen más proteína. Tanto la clara como la yema contienen 3 gramos de proteína cada una. Así que, aunque tradicionalmente asociamos las claras de huevo con las proteínas, realmente no tienen una ventaja sobre su contraparte amarilla.

-La cáscara denota la frescura de un huevo

A medida que los huevos envejecen, toman aire y desarrollan una bolsa de aire. Para saber si un huevo es fresco o no, puede colocarse en un vaso de agua. Si flota, indica que el huevo es viejo y tiene una gran bolsa de aire, en cuyo caso no es aconsejable comerlo. Si por el contrario, permanece en el fondo, el huevo generalmente es seguro para comer.

Carne de pollo: un antidepresivo nutritivo

Las bondades de la carne de pollo para la salud son ampliamente extendidas y conocidas a nivel mundial. Son múltiples las razones por las cuales se ha comprobado estos beneficios, desde la composición nutricional de este alimento, hasta la ventaja que representa que la grasa y la piel se puedan retirar fácilmente antes de cocinarlo, reduciendo así significativamente la posibilidad de consumir grasa.
Precisamente este último punto, es lo que convierte a la carne de pollo, especialmente la pechuga, en el plato principal de cualquier dieta para adelgazar. En el portal Nutricionistaencasa.com (https://nutricionistaencasa.com/2018/01/25/carne-de-pollo-beneficios-propiedades/) se señala que el pollo, además, es un alimento de excelente valor nutritivo, rico en proteínas y de alto valor biológico, que son aquellas que el cuerpo humano utiliza eficientemente en la formación de tejidos y músculos. También es una carne rica en vitaminas del complejo B, los cuales ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares.
Otra bondad del pollo es que es un alimento de fácil digestión (más rápido que las carnes rojas), lo que permite ser suministrada a niños desde temprana edad, convirtiéndola en una de las principales fuentes de nutrición de los infantes.
Este alimento, sin embargo, posee otro beneficio muy importante y poco divulgado: contiene un aminoácido llamado triptófano, el cual está relacionado con la sensación de bienestar. Por esta razón se recomienda incluir al pollo en la dieta diaria, sobretodo en casos de estados depresivos.
El portal Cincap.com.ar (http://www.cincap.com.ar/beneficios-del-consumo-de-pollo/) resume las bondades de comer pollo de una forma muy práctica, como para no olvidarlas:
Muy nutritivo. Suministra proteínas de alta calidad, grasas saludables, vitaminas y minerales.
Muy rico. Posee una combinación única de textura y sabor que hace que esta carne sea de amplia aceptación.
Práctico. Resulta fácil de preparar, una vez cocido se puede consumir en platos calientes o fríos.
Rendidor. Con un pollo come toda la familia.
Versátil. Se puede elaborar una amplia variedad de comidas y admite diversas combinaciones con alimentos y condimentos.
A la mano. Siempre está disponible en los establecimientos comerciales todos los días del año.

¿Cómo saber el origen los huevos?

Los huevos que se ofertan en los supermercados se dividen en diferentes tipos en función de cómo se ha criado la gallina ponedora. Para distinguir qué clase de producto se puede comprar, en algunos países del mundo basta con consultar el código marcado en su cáscara, signo que revela: la forma de cría de la gallina, el país de crianza y la granja, la provincia y el municipio donde está situada.

El portal Abc.es (https://www.abc.es/economia/abci-tipos-huevos-pueden-comprar-todo-depende-crianza-gallinas-201903230309_noticia.html) explica que el primer número que contiene el código señala la forma en que fue criada el ave.

El 0 corresponde a gallinas de granjas ecológicas. En estos casos se tiene que cumplir una normativa comunitaria específica sobre el origen de las aves y el tamaño de las granjas.

El número 1 se refiere a denominadas las gallinas camperas, que son aquellas que también ponen los huevos en suelo y tiene acceso al aire libre durante el día.

El siguiente tipo de huevos -número 2- corresponde a los que proceden de las gallinas criadas en granjas sin jaulas, pero dentro de un gallinero cubierto con ponederos delimitados.

El último número, el 3, identifica a los huevos de aves criadas en granjas con jaulas para facilitar la recogida tras la puesta.

Además, el portal indica, que los consumidores solo pueden encontrar huevos de categoría A (frescos) a la venta, ya que los clasificados dentro de la categoría B (con defectos, rotos, con residuos de medicamentos o con más de 28 días de vida, entre otros) se usan solo dentro de la industria alimentaria.

El site refiere que la Guía de etiquetado del huevo de Inprovo, señala que: “Los huevos de categoría B en ningún caso podrán ir destinados sin transformar a restauración colectiva, distribución, detallista o consumidor final, ni a industrias alimentarias que no sean de elaboración de ovoproductos”.

Además, en función del peso y tamaño, los huevos se pueden clasificar en talla XL (más de 73 gramos), talla L (de 63 a 73 gramos), talla M (de 53 a 63 gramos) y P (menos de 53 gramos).

También se puede clasificar los huevos en el envase con la etiqueta de “extrafresco” cuando no hayan pasado nueve días desde la fecha de puesta. A partir del noveno día desde la fecha de puesta se deben retirar todas las indicaciones referidas a la “calidad extra”.

Recomendaciones para descongelar apropiadamente la carne de cerdo

La carne de cerdo es una de las que más se consume en el mundo. Hoy en día tiene muy poca grasa, gracias a los avances logrados en la genética, la crianza y la alimentación.

 La domesticación de marranos (cerdos jóvenes) para la alimentación data desde cerca del año 7000 A.C. en el Medio Oriente, señala el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) en su portal (https://www.fsis.usda.gov/wps/portal/informational/en-espanol/hojasinformativas/preparacion-de-las-carnes/inocuidad-carne-de-cerdo/inocuidad-de-la-carne-de-cerdo).

“Sin embargo, existe evidencia de que el hombre de la Edad de Piedra comía carne de jabalí, el antepasado de los cerdos de hoy, y la receta de cocina, para carne de cerdo, más antigua que se ha preservado hasta la actualidad proviene de la China y tiene por lo menos 2000 años de existencia”, agrega.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos además ofrece recomendaciones sobre la descongelación inocua de la carne de cerdo. Sostiene que se puede descongelar de tres maneras: en el refrigerador, en baño de agua fría (en una bolsa impermeable de plástico herméticamente cerrada) y en el horno de microondas. “Nunca descongele sobre el mostrador o en otros sitios”, afirma.

Lo más conveniente es planificar de antemano a fin de que se pueda descongelar la carne en forma inocua en el refrigerador. Una vez descongelada con este método, la carne de cerdo se mantendrá inocua por un plazo de 3 a 5 días antes de cocinarla. “Si durante este plazo usted decide no utilizar la carne de cerdo, ésta se puede volver a congelar sin riesgo sin necesidad de cocinarla previamente”, señala.

Cuando se descongela en el horno de microondas, la carne de cerdo se debe de cocinar inmediatamente porque algunas partes de la carne pueden haberse comenzado a cocer durante la descongelación por microondas, sugiere USDA. “No se recomienda guardar alimentos parcialmente cocidos para utilizarlos después porque las bacterias que podrían estar presentes pueden no haberse destruido.  Los alimentos descongelados en el horno de microondas o por el método de agua fría se deben de cocinar antes de volverlos a congelar porque pueden haberse mantenido a temperaturas por encima de 40 ºF (4.4 °C)”, sostiene.

De acuerdo con USDA, la carne de cerdo congelada se puede poner a cocinar sin riesgo alguno, ya sea en el horno regular, sobre la hornilla o en la barbacoa, sin que se necesite descongelarla primero. Sin embargo, el tiempo de cocimiento será aproximadamente un 50% más largo. Use un termómetro para alimentos para verificar la cocción adecuada. No cueza la carne de cerdo congelada en una olla eléctrica de cocción lenta.

¿Qué son los ovoproductos?

Actualmente, en países como España existe una norma que obliga a restaurantes y otros establecimientos que expenden comidas hechas a partir del huevo, a utilizar ovoproductos para minimizar al máximo el riesgo sanitario.

Los ovoproductos son derivados del huevo tras su procesado, para eliminar cualquier riesgo sanitario, alargar la vida útil y/o facilitar el manejo del huevo en las industrias alimentarias.

Los países de la Unión Europea fueron los primeros en utilizar este tipo de productos. Por eso, la UE establece entre sus normas que la tecnología en la fabricación de ovoproductos mantenga las propiedades del huevo.

El desarrollo tecnológico es fundamental, pues procesos como pasterización, secado, presión, ultrasonidos, campos de pulso eléctricos, ondas electromagnéticas, radiofrecuencia y cavitación, entre otros, además de las técnicas de envasado aséptico, han contribuido a que los ovoproductos no solo estén en el comercio, sino también en hogares.

Se explica que su composición y características físico-químicas son muy distintas. Todo depende de la materia prima de origen, su procesado y los ingredientes y aditivos que se le incorporen.

La gama de ovoproductos es muy amplia y se clasifica según distintos criterios: por sus componentes, por su forma física y tratamiento, por su modo de empleo y por la duración de su vida comercial.

Referencias: (https://www.inovo.es/que-son-los-ovoproductos/)

( https://www.inprovo.com/huevo-y-ovoproductos/que-son-los-ovoproductos/)

Cómo saber si un huevo está fresco

Un huevo tiene su máxima calidad y frescura en el momento de la puesta. Uno muy fresco tiene una clara consistente y una yema con silueta de semiesfera.

Países como los de la Unión Europea tienen normas en cuanto a la comercialización del producto, haciendo énfasis en la calidad de la cáscara, de la clara y de la yema.

Durante su almacenamiento el huevo pierde agua y esta es sustituida por aire. Cuando la evaporación de agua es mucha, el aire ocupa más espacio, lo que provoca que el huevo sea capaz de flotar al ponerlo en un recipiente con agua.

Esto es un signo claro de que el producto perdió su frescura, un proceso de deterioro que tiene que ver con las condiciones de conservación del mundo, como humedad y temperatura de almacenamiento.

La pérdida de agua incide en la pérdida de consistencia de la clara. Esto incide también en la yema y en la cáscara, la cual con solo tocarla puede romperse.

Cuando se quiebra un huevo para prepararlo, si no está fresco la yema se muestra aplastada, sin flotar sobre la clara. Eso puede ocasionar que la yema se riegue durante la preparación o al momento de servirlo para comer.

Aunque un huevo poco fresco (a menos de que al cascarlo presente mal color y olor) puede consumirse, pero se recomienda que se cocine muy bien a fin de poder eliminar cualquier posible agente contaminante.

Se recomienda guardar los huevos en la nevera para demorar su deterioro y garantizar su frescura por más tiempo.

Referencia (http://www.institutohuevo.com/que_es_un_huevo_fresco/#1501002266180-cedf4a08-f8e5)

Con piel de cerdo curan heridas en humanos

Médicos del Hospital General de Massachusetts, en Estados Unidos, informaron que utilizaron, con éxito, piel de cerdo (xenoinjerto) genéticamente modificada para el cierre temporal de una herida por quemaduras en un humano.

Este procedimiento, un ensayo clínico de fase uno aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), marca el primer tejido de cerdo derivado de un animal con ediciones genéticas que se ha trasplantado directamente sobre una herida humana, informó el portal Elsitioporcino.com (https://elsitioporcino.com/news/31983/con-piel-de-cerdo-modificada-curan-heridas-en-humanos/)

Hasta ahora, el aloinjerto —piel de cadáver humano— obtenida de bancos de piel, es el estándar de atención para tratar quemaduras profundas de segundo y tercer grado. Este procedimiento se utiliza para cerrar temporalmente heridas de quemaduras masivas. El aloinjerto le da tiempo al paciente para estabilizarse y protege la herida subyacente mientras el paciente espera el cierre permanente de la herida con su propia piel, señala el portal.

Pero, advierte el site, al igual que el trasplante de otros órganos, la piel de cadáver suele ser escasa, además de que es costosa y requiere bancos de tejidos estrictamente regulados para su procesamiento.

A propósito de estas limitantes, el hospital junto a la empresa XenoTherapeutics, diseñó e implementó los protocolos de seguridad para el injerto de tejido de cerdo vivo especialmente modificado.

Las modificaciones genéticas de estos cerdos particulares eliminan un gen específico que no está presente en los humanos, permitiendo que la piel de este animal parezca menos extraña para el sistema inmune humano.

Para el ensayo, refiere el portal, después de eliminar el tejido necrótico, los investigadores colocaron una pieza de piel de cerdo genéticamente adaptada sobre la herida del humano.  El injerto se colocó al lado de un trozo de piel cadavérica y ambos se aseguraron con grapas quirúrgicas y vendas de gasa. Cinco días después, los cirujanos extirparon la piel cadavérica y el xenoinjerto.

Ambos injertos de piel estaban adheridos al lecho subyacente de la herida y parecían indistinguibles entre sí, según el portal. No se observaron eventos adversos, ni la transmisión de retrovirus endógenos porcinos, aseguró el site.