Tiempo para jugar, tiempo para reír

Rasgos y hábitos de las personas proactivas | El Mundo al Instante

David Somoza Mosquera

El propósito de este artículo no es banalizar lo que ha ocurrido durante más de un año: la pandemia es cosa seria y sus efectos han sido severos. Sin embargo, también es buen momento para recordar, sobre todo a las empresas, las palabras del actor y comediante inglés John Cleese, conocido por haber sido miembro del célebre grupo Monty Python: «Si quieres trabajadores creativos, dales tiempo suficiente para jugar».


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Estrés laboral: combatirlo a tiempo

David Somoza Mosquera

Mucho se ha insistido en que el estrés es uno de los grandes males de la sociedad moderna y en estos meses de pandemia no solo se confirmó, sino que se reafirmó. De hecho, psicólogos señalan que mal manejado ocasiona daños a la salud y a la estabilidad emocional de las personas. 

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Empresas 4.0: el futuro llegó

El objetivo de la empresa 4.0 es optimizar los procesos para entregar una experiencia satisfactoria al cliente, el cual con los avances tecnológicos se ha vuelto más exigente y selectivo. Además, genera procesos más eficientes en las compañías y contribuye a agilizar la toma de decisiones, pues gracias a la descentralización se mejora la capacidad de identificar y prevenir errores.

Prevenir el “riesgo psicosocial” en el trabajo: ISO habló

Estudio de factores psicosociales, una evaluación necesaria para evitar  riesgos laborales - MB Prevent

David Somoza Mosquera

Las directrices de la Organización Internacional de Estandarización, mejor conocida por sus siglas en inglés ISO, representan palabras mayores para las empresas. ¿La razón? Pues que las normas que emanan de esta institución con altísima reputación mundial son sinónimo de seriedad en el mundo empresarial.

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Insertar a las compañías en la “Era 4.0”

La transformación digital en es una realidad y más ahora con el impacto que tuvo la pandemia en las operaciones de no pocas empresas. Sin embargo, revisión de los procesos internos, reinvención de los métodos de trabajo y de las estrategias en cuanto a los planes de negocios de las compañías.

Ello implica para las empresas, sobre todo a raíz de la crisis sanitaria, adaptarse a nuevos y cambiantes escenarios si se quiere permanecer eficaz y competitivamente en el negocio.

El propósito es insertar a las compañías en la “Era 4.0”, en la que, además del avance tecnológico digital y sus herramientas y procesos, es fundamental el recurso humano. En ese sentido, hay que evitar caer en los errores de la desinformación y la falta de comunicación entre todos los integrantes de la empresa.

Otro desacierto que se debe evitar cuando se emprende la automatización de la compañía es dejar de lado a los empleados. Es clave que se sientan involucrados en el proceso de transformación que se inicia y eso implica explicar concienzudamente las causas, objetivos y consecuencias de esa medida interna.

Por ello, es indispensable la formación y capacitación adecuada del recurso humano humanos en el uso de las nuevas tecnologías, así como seleccionar los líderes más idóneos que llevarán adelante el proceso.

Además de lo anterior, la innovación mediante el empleo de la Big Data es un pilar estratégico en la transformación digital de la empresa, así como el reconocimiento de la marca. Pero ojo, la tecnología por sí sola no es garantía de éxito. Es necesario que las empresas estén preparadas para responder a imprevistos, con el apoyo de la tecnología.

¡Cuidado! Estos errores no deben cometerse con los clientes

David Somoza Mosquera

Tener altas ventas y no solo ser capaz de sostenerlas en el tiempo, sino también de incrementarlas, es el escenario ideal para cualquier empresa. Por eso, es necesario estar en una búsqueda constante de clientes y, sobre todo, de mantener cautivos a quienes se convirtieron en una parte importante de la relación de negocios.

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Cambiar la cultura empresarial no es cuestión de días

David Somoza Mosquera

Es necesario cambiar la cultura de una empresa cuando ha dejado de ser eficaz, cuando impide que se cumpla la misión o los objetivos o cuando perjudica o entorpece su funcionamiento y pone en peligro su estabilidad, su desarrollo o hasta su supervivencia. Eso dicta la lógica, está en los manuales casi al pie de la letra. Otra cosa es llevarlo a la práctica.

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El teletrabajo llegó para quedarse, pero…

David Somoza Mosquera

Al parecer algunos empleados le agarraron el gusto. Aseguran que trabajan de manera más productiva desde sus hogares, pues es lo que han venido haciendo desde hace más de un año debido a la pandemia. Solo que quizá mantener la modalidad del teletrabajo como la única opción se trate tan solo de un deseo. Otros se cansaron de la “Remotopia”, como ahora se le conoce. Ya no aguantan intentar trabajar desde sus casas mientras tienen que atender a los niños, a la pareja o a las mascotas.

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Empresas: Cuidado con las reuniones inútiles

Las reuniones de trabajo son necesarias porque conectan a los empleados y las empresas en la concreción eficaz de las tareas y la consecución de los objetivos fijados.

De hecho, una buena reunión de trabajo aporta mucha información y fortalece la comunicación de forma recíproca entre la empresa, los jefes y los empleados. Sin embargo, la falta de claridad sobre cuándo, cómo y en cuánto tiempo se realizan puede convertirse en un elemento que frena o disminuye la productividad.

Recientemente, fue publicado un artículo sobre la extraña ley del por qué hay empleados cuya única función es convocar reuniones inútiles. En 1955, Ciryl Northcole Parkison escribió un artículo irónico sobre la celebración de reuniones continuas y sin sentido, lo cual redundaba en una burocracia improductiva y poco eficaz.

La afirmación del columnista era: “El trabajo se expande para llenar el tiempo disponible para su finalización”, lo cual se convirtió en la ley Parkison cuando las empresas caen en hacer reuniones que implican no concreción de lo allí tratado, además de pérdida de tiempo.

Con la pandemia y el teletrabajo esta conducta se manifiesta en las reuniones zoom que no llegan a ninguna parte porque la pretensión de los jefes es hacer ver que controlan al personal como lo hacían antes, pasando por los puestos de los empleados cuando el trabajo era presencial.

Por ello, es importante rescatar el verdadero sentido y frecuencia de las reuniones. Si estos encuentros se hacen a diario y sin objetivos claros se corre el riesgo de que se desvirtúen con el aburrimiento en los empleados y la falta de compromiso.

En ese sentido, cada vez que se piense en celebrar una reunión hay que preguntarse si es necesario hacerla. De ser así, es indispensable organizar cuidadosamente la cita, escogiendo las personas adecuadas para el tema o temas que se van tratar mediante la información clara y organizada de la agenda.

Durante la reunión un punto crucial es la puntualidad de los asistentes. La presentación de los temas debe ser atractiva y ágil con el auxilio de recursos audiovisuales y multimedia, por ejemplo.

En la reunión se deben fijar las tareas y responsabilidades a los asistentes y el compromiso de cumplirlas en el tiempo y con los procesos acordados producto de la participación e intercambio de ideas, opiniones y aclaratorias de dudas de esas personas durante la reunión.

Después hay que hacer un seguimiento de si se está cumpliendo lo aprobado en la reunión. Es una de las formas para evitar las reuniones inútiles…

Referencias:

https://www.semana.com/economia/management/articulo/la-curiosa-ley-que-explica-por-que-hay-empleados-cuya-unica-funcion-parece-ser-convocar-reuniones-nutiles/202142/

https://escuelainenka.com/reuniones-de-trabajo/